Se podría decir que toda persona que tenga como propósito serio ser presidente de los Estados Unidos puede llamarse una persona emprendedora. Sin embargo, esta afirmación tiene matices. Mientras Bush decidió que quería tener el mismo trabajo que su “Papá presidente”, Obama tuvo que hacer frente a todo tipo de limitaciones sociales para llegar al convencimiento de que podía ser presidente. Desde su origen étnico a su nombre, todo parecían impedimentos para el político hawaiano. Pero Obama ha creado su estilo propio, diciendo aquello de “sí se puede” y convenciendo a los ciudadanos de que los “milagros” son posibles pero hay que buscarlos.
- Donaciones online. De esta forma, Obama ha recaudado más que ningún otro candidato en la historia y ha llegado a la Casa Blanca sin deber favores a los lobbies.
- Informe semanal al país. Algo tan sencillo y tan poco común como que el presidente dé personalmente explicaciones al país de lo que está haciendo. Simple pero genial.
- Psicología + Política. Obama es una persona consciente de sí misma, que utiliza el lenguaje universal de las personas para acercar a los ciudadanos a la política y hacerlos partícipes. La política no tiene por qué ser aburrida e impersonal.
- Hablar y dejar hablar. La comunicación evita muchas más muertes y es más barata que un escudo antimisiles. Obama lo sabe y por eso le interesa comunicarse con el pueblo, con sus amigos y con sus teóricos enemigos.
- Todos somos uno. Con esta idea, Obama ha transformado la aparente barrera de su origen mestizo en un lazo de unión, haciendo que las personas se fijen en lo que tienen en común, más que en sus aparentes diferencias. Esto es una obra de ingeniería social.
David Troya





