Friday, June 18, 2010

Indefension Aprendida

Desde la primera entrada de este blog, he mantenido varias conversaciones con personas que tienen esa curiosidad entrepreneurista que ha inspirado esta web. Puede ser casualidad o puede ser que mi radar atraiga ese tipo de personas o ese tipo de conversaciones.

En cualquier caso, en este post me gustaría profundizar sobre el proceso creativo y sobre ese momento en el que por alguna razón, frenamos la mayoría de nuestros proyectos incluso antes de empezar. Para entrar en materia he tenido la oportunidad de conversar con dos terapeutas licenciadas en psicología. Así en voz alta le pregunto a una de ellas, “es esa actitud que nos conduce a abandonar nuestras ilusiones. Es como apatía, pero no es la palabra. Es un instinto derrotista”
Tras escuchar mi divagación, me responde “lo que buscas se llama indefensión aprendida, es una conducta por la cual aprendemos que nuestros esfuerzos serán inútiles y que no merece la pena intentarlo. Los orígenes pueden ser pensamientos imitados de nuestra familia o entorno, o experiencias propias con situaciones similares”.

Descubrir este concepto ha sido un regalo, os aconsejo que os deis un paseo por google para conocerlo mejor. En mayor o menor medida todos estamos afectados por esta conducta o este mal. Lo oímos en todas partes y todos los días:
  • Ø “Eso es muy difícil de conseguir"
  • Ø “Yo hablo mucho pero al final no haré nada" 
  • Ø “Claro que me gustaría otro trabajo, pero a ver quien encuentra algo mejor” 
  • Ø “Me gustaría habar inglés pero no tengo con quien practicar”

Es posible que estas frases escondan algunas verdades. No todos los sueños están al alcance de la mano, pero sí mucho más cerca de lo que pueda parecer. Hay que identificar este bucle de pensamientos derrotistas y convertirlos en un bucle de pensamientos enérgicos, positivos y de esperanza.

Lo cierto es que escuchando a su indefensión aprendida, Steve Jobs nunca hubiera montado Apple desde un garaje, Amancio Ortega no habría llegado ser el mayor productor de ropa a nivel mundial y Obama nunca hubiera llegado a ser presidente. Es cierto que estos casos son muy llamativos y aislados, pero existe una cantidad ingente de entrepreneuristas anónim@s que han sido capaces de darle la vuelta a la tortilla, ahora es nuestro turno.
Para terminar esta entrada os dejo con el cuento del elefante encadenado de Jorge Bucay que explica la indefensión aprendida.

David Troya



1 comment:

  1. Pues sí, a veces,o siempre, el pasado marca... lo dicen desde las distintas escuelas de psicología hasta el psicoanálisis... y es inevitable. Lo que debe de ser evitable a toda costa es que el pasado nos marque en exceso, que no sepamos salir del pasado para intentar nuevos caminos o caminos que ya tomamos pero de una manera distinta.

    El pasado marca hasta los propios animales. Yo tengo la prueba en echada a mi lado en la alfombra: un perro que fue abandonado, seguramente maltratado, que vivió 6 meses en el arcén de una carretera... y que ahora ha vuelto a confiar en los seres humanos y ya no se asusta siempre con cualquier gesto imprevisto,y duerme plácidamente en la alfombra.

    Y el pasado me ha marcado a mí, con algunas aventuras personales y profesionales un tanto desastrosas...

    ... pero Rufián y yo hemos decidido que el pasado no nos marque demasiado y por eso hemos planeado recorrer Europa en un Ds3... ahora ya sólo nos falta cosneguirlo... y lo intentaremos con todas nuestras fuerzas, contra toda nuestra idefensión aprendida...;-)

    Un saludo y un lametón,

    Rufián y Nacho

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