Monday, October 4, 2010

Te has "autoatrapado?"


Llevamos varios artículos hablando de la innovación y de ideas en acción en todos los aspectos de la vida, de qué hacer para darle alas a nuestras iniciativas y de cómo evitar nuestra propia censura. Así nos encontramos que la mayoría de nosotros tenemos la fantasía de tener vidas especiales, sacarle máximo partido a nuestras destrezas y desarrollar nuestro potencial pero la realidad es que nuestro día a día es comúnmente una sucesión de rutinas, pensamientos y movimientos mecánicos.

Sin embargo es importante recordar que nuestros días están cargados de decisiones que definen nuestra vida y nuestra personalidad. En la mayoría de los casos hemos decidido no decidir, y adoptar un papel que es compatible con nuestro entorno y que no desconcierta.
Yo propongo que cuestionemos cada una de nuestras decisiones de forma consciente. ¿Somos lo que queremos ser? ¿Hacemos lo que queremos hacer?

En muchas ocasiones la respuesta automática es “Yo estoy contento con mi vida” pero esto es frecuentemente una verdad a medias. Seamos realmente sinceros con nosotros mismos. ¿Por qué no vivir a nuestro máximo potencial y desarrollarnos en la vida? Creo que si nos atreviéramos a desarrollar nuestras habilidades sin miedo a equivocarnos, habría más artistas, más empresarios, más genios reconocidos y más gente que se siente genuinamente plena y feliz con lo que están haciendo en la vida.

Lo cierto es que la mayoría de nosotros nos hemos ‘autoatrapado’ en mayor o menor medida. Nos hemos contado que lo que hacemos es lo que nos ha tocado o lo máximo que podíamos hacer, conformándonos a nuestro entorno constante y seguro. ¿Qué pasaría si contaras a tus amigos que dejas tu trabajo para escribir para Lonely Planet? ¿Qué diría tu familia si dijeras que quieres vivir en Nepal unos años y crecer espiritualmente? ¿Y si plantearas a tu entorno que el capitalismo no te convence y quieres ayudar a cambiar el sistema? Las respuestas irían desde risas a incredulidad pasando por censura.

Y quizás tus sueños no sean tan extravagantes, a lo mejor sólo te gustaría aprender a tocar la guitarra a tus 35 años. En cualquier caso nuestra actitud conforme y miedo a transformarnos bloquea hasta la más inocente de nuestras iniciativas.
Debemos estar preparados para seducir a nuestro entorno y conseguir que nos apoye en nuestras iniciativas, y si no lo conseguimos quizás debamos caminar solos y no compartir ese aspecto de nuestra vida con nuestro entorno de siempre. En cualquier caso, no dejemos que nos convenzan de que somos ilusos o idealistas. Los idealistas mueven el mundo, el resto sólo lo observan.


David Troya

No comments:

Post a Comment